Los doce errores más frecuentes de empresas y emprendedores Presentaciones Tips Mercadeo Crear un producto innecesario. Una de las acciones que más daña a una empresa es hacer lo que el cliente no quiere o no busca, es decir llevar a cabo ideas de productos o servicios que el cliente no necesita. Hay que tener también muy claro que no todo lo que el cliente quiere es lo que necesita. Henry Ford decía “si le hubiera preguntado a la gente que querían, me habrían dicho que caballos más rápidos en lugar de un automóvil” o como decía Steve Jobs “el cliente no sabe lo que quiere hasta que se lo muestras”, a veces no le puedes dar lo que quiere realmente, pero sí puedes ofrecerle algo que necesita. El producto está dirigido al nicho de mercado erróneo. Otro de los errores comunes es dirigir de forma equivocada o algo peor como no segmentar a ningún público haciendo de este un producto “general” del cual no se puede sacar provecho. Todo esto provoca el producto de la empresa no sea conocido ni mucho menos vendido de forma correcta. También se tiene que dejar de pensar como usuario final cuando no lo eres, en cambio se tiene que pensar o ponerse en el lugar de las personas para las cuales han sido dirigidos. Que exista demasiada competencia para el producto. Existen muchos factores que determinan cuál es el producto que el usuario terminará comprando entre los cuales se consideran las diferencias de la competencia. Es por eso que se debe destacar entre el resto y estar seguro que ese producto es mejor que una marca ya conocida. En caso de que el producto no cumpla o pueda destacar es cuando surgen los problemas y las metas se ven casi imposibles de cumplirse. Casarse con la idea de negocio. Existen ideas muy buenas, en las cuales merecen la pena invertir tiempo y dinero, pues son ideas que tienen pies y cabeza con la cual se tiene certeza de que tendrán éxito. Por otra parte existen ideas que no son viables o que necesitan perfeccionar algún aspecto, es por esto que muchas de las empresas fracasan, pues pensar que su idea no es funcional hace que caigan en una obsesión por que sí funcione en lugar de buscar una forma de mejorarlo. La mayoría de las decisiones que en estos casos se hacen son basadas en los sentimientos y no en la razón. Gastar más de lo que tenían. Los ejemplos de empresas que se endeudaron son innumerables. Es por esto que es importante llevar las cuentas de forma clara, sin desvíos de recursos y sin gastar más de lo que se puede pagar, por más viable que se vea un negocio no deben involucrarse si no hay una estrategia clara de inversión. Hacer una mala administración del negocio. Tomar decisiones riesgosas o sin conocimiento previo lleva a las empresas por caminos equivocados y difíciles de salir. Por esto es importante hacer hincapié a los dueños o administradores de dichas empresas a no dejar en malas manos sus negocios como por ejemplo darle un puesto importante a un miembro de la familia que no cuente con conocimientos previos o experiencia en administración o negocios. Además de que se deben reconsiderar las decisiones al momento de realizar ascensos, que estos sean basados en las capacidades que puede desarrollar un empleado en el nuevo puesto y no por premio a la antigüedad que el mismo tenga. Mala relación entre los socios, Las malas relaciones entre los socios es uno de los errores comunes. No llegar a una solución o acuerdo puede costarle muy caro a la empresa y terminar incluso con la sociedad. Cuando una persona quiere hacer de todo en la empresa. Cuando una empresa se encuentra en pleno crecimiento suele ser la misma persona la que se encarga de realizar actividades ajenas a su profesión, porque no existe un presupuesto suficiente para contratar tantos servicios. Este es uno de los errores que le cuestan muy caro a las empresas en su etapa de crecimiento por querer ahorrarse dinero y hacer cosas distintas a las de su profesión como diseño, programación, mercadotecnia, contaduría y hará que tenga consecuencias a largo plazo. La consecuencia de estos actos será que tu empresa no logrará destacar por tener esfuerzos mediocres o deficientes por carecer de especialistas en dichas áreas. Tener a una persona encargada de múltiples ocupaciones solo logrará que en algún momento ocurra algo similar al efecto bola de nieve a medida que la empresa vaya creciendo, además que la competencia sacará provecho de esta situación. No innovar en la empresa. La forma más rápida y segura de fracasar en el mundo de los negocios es quedarse en la zona de confort y no proponer acciones innovadoras al mercado. Un ejemplo sin duda es Kodak quien pasó de ser líder en fotografía con el 90% de las ventas de rollos y cámaras fotográficas a declararse en bancarrota 123 años después de haber sido fundada gracias a la tardía respuesta de la era tecnológica y digital. Por producir en exceso. Aunque suene bastante extraño algunas empresas hacen los cálculos mal y producen más de lo que pueden vender para esto se debe tener analizada a la demanda y su forma de consumo. Por no contar con estrategias de promoción. Aunque una idea de negocio suene prometedora, innovadora y con un futuro exitoso no se debe pasar por alto la estrategia promocional, pensar que el producto se vende solo traerá problemas a cualquier industria del mercado. Servicio al cliente deficiente. Una de las tareas primordiales de las empresas es conocer la opinión de su público meta, ignorarla es un completo error. Si a lo anterior le añadimos un servicio al cliente deficiente no solo ahuyentará a los clientes sino que provocará una imagen negativa sobre la misma empresa. Además, es importante aprender de los errores que se cometen pues ninguna empresa es perfecta. Todos los negocios cometen errores y es precisamente aprendiendo de estos que se convierten en mejores empresas, afrontando y mejorando día a día para ser los mejores. Autor: Karina Janet Padilla Uribe es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas. Escribe para diferentes marcas de tecnología, ecommerce, marketing y SEO. El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale. Te gustó? Compártelo ! Tweet Whatsapp Anterior Siguiente